La canción del verano. Curiosa -e igualmente inservible- entidad elegida por quién sabe quién, que por estos días mantiene alerta las expectativas de los que se van y de los que se quedan. Es el tema que se va a bailar e intentar cantar en las mejores y peores fiestas y boliches de todo el país, y que para fines de febrero ya nos va a tener los oídos llenos. (Recuérdese el verano pasado "Danza Kuduro" de Don Omar o "Tú sin mí", de Dread Mar-I... nodenuevodecía).
Para este 2012 había una canción que reunía todos los requisitos: bailable, pegadiza hasta la muerte, con un pasito tipo coreografía para arengar destrezas en la pista y hasta una versión cumbianchera made in argentina. Esa líder indiscutida era, hasta hace unas semanas "Ai se eu te pego", del brasilero Michel Teló.
Hasta que llegó ella. Mucho más elegante y viajera que la hermana brasuca, con la dosis justa de parafernalia electrónica y sabor rockero, cantada en inglés y con un swing que se baila tanto en la gran discoteca como en un atardecer en la playa: "Please me", con música del trío argentino Poncho y la extraña voz de Maxi Trusso como cantante invitado.
Pero no es que la canción haya salido ahora para colarse en las pistas del verano. "Please me" se baila dentro y fuera del país desde 2009 como una de las estrellitas del primer y único disco del trío integrado por el DJ Javier Zuker, el ex Turf Leandro Lopatín y Fabián Picciano, "Ponchototal". Sin embargo, el estallido mediático se produjo ahora, a partir de la aparición en una publicidad protagonizada Ricardo Darín. Sobre esto habló Lopatín en una entrevista telefónica con LA GACETA, antes de embarcarse con sus compañeros en la esperada gira por la costa argentina. ¡Estalló el verano!
- ¿Cómo les cae la reciente masividad de "Please me" a partir de una publicidad?
- Por lo general los músicos somos medio reacios a este tipo de cosas, pero la verdad es que estamos recontrafelices. No tan sorprendidos, porque hasta Hernán Cattáneo, uno de los DJs más representativos de nuestro país, nos dijo que este era un hit mundial apenas lo escuchó. Estamos disfrutando mucho este momento.
- ¿Les resultó fácil la propuesta de poner su canción para un comercial?
- Nos llegó la propuesta por medio de un amigo. El comercial ya estaba filmado y apenas lo vimos dijimos 'vamos para adelante'. Es un comercial espectacular, parece extraído de una película superfuturista, está muy bien filmado. Además, que aparezca Darín, el protagonista... aceptamos sin dudarlo.
Poncho se presenta en los escenarios con laptops y otras máquinas, instrumentos varios -excepto baterías, nada de baterías-, mucho despliegue visual en el que usan la imaginería típica de la Puna. Se visten con ponchos estén dónde estén y a veces se ven ekekos coloridos dando vueltas por la escena. "No nos interesa ser los protagonistas. En vivo, Poncho es un buen viaje visual en el que las estrellas son la música y las imágenes", aclara el ex guitarrista de Turf.
No es una banda de remixes. Es una banda hecha y derecha que crea sus melodías en clave electrónica y después invita a cantantes para ponerles voz. Eso es lo que hicieron en "Ponchototal", ya que que participaron Ricardo Mollo y Diego Arnedo, de Divididos (en "D.I.S.CO.", el próximo hit, hagan sus apuestas) y Luis Alberto Spinetta en "Tantra Sky", entre otros.
Dos videos oficiales se pueden ver en Internet: el primero, el del tema del verano con las actuaciones de Calu Rivero y Emmanuel Horvilleur, y "Kansas", filmado en un paisaje agreste del norte con un ekeko conduciendo una moto.
Todavía no hay planes para venir a Tucumán, pero según Lopatín, escuchan ofertas.
- ¿Por qué Poncho y el concepto visual puneño?
- Nos gusta esa cultura en todo sentido: por lo psicodélico, lo colorido... Yo tengo varios viajes hechos por el norte y me encanta. Todo eso cae también del nombre Poncho, que nos gusta entre otras cosas porque se pronuncia igual en todas partes. En mayo tocamos en Nueva York y era muy graciosos escucharlos a los estadounidenses decir "ponchou".
- ¿Cómo fue grabar con "El Flaco" Spinetta?
- Una locura, fue lo que más nos gustó. Cuando fuimos a su estudio a hacerle escuchar lo que teníamos lo escuchó en volumen 10 y le partió la cabeza. Muy rápido le escribió la letra y grabó la voz. Fue una experiencia muy fuerte.